La Jabar del Nómada Nº 7. 2002

Jorge Márquez Ybarra
Nómada


En noviembre de 1972 cuando asistí a mi sorteo de destino militar y pude leer por primera vez la palabra BIR que a mí me sonó un poco raro, pero luego me quedé extrañado porque al preguntar a algunos soldados de la Caja de Reclutas todos desconocían mi destino. Hasta el, pensé que estaba en una guerra de verdad día siguiente no supe que estaba en el Sáhara español.

Antes de incorporarme a filas recibí una carta de un amigo de mi infancia, el cual se enteró de mi destino por sus padres, porque él estaba en Villa Cisneros, y me dijo que de voluntario para nada, que a mi suerte, y así lo hice.

Cuando en abril de 1973 aterricé en El Aaiún empezaron mis primeras dudas de donde estaba, pues nos recogieron en camiones de los "legías" y pensé:¡pero si ese no es mi destino!, pero llegamos al BIR, en el que el tiempo pasó muy deprisa, y como iba a mi suerte me tocó a Tropas Nómadas en Hagunía. De El Aaiún partimos a Edchera y nada mas llegar conocí a otro cordobés que me dijo:"chaval tú no sabes donde has venido"; yo, viendo los coches con las ametralladoras puestas y ellos con los turbantes, pensé que estaba en una guerra de verdad, y lo normal me asusté. Llegamos a Hagunía sin novedad, pues me enteré después que el teniente Rivas quería habernos raptado en medio del desierto, pero con los mosqueos de siempre no pudo ser. Pero nos tuvo cantando en la cantina hasta la madrugada.


Después fui destinado al Economato, conociendo más de cerca a mis compañeros saharahuis, con los cuales cogí una grandísima amistad porque la ATN es especial en todo, es lo que en poco tiempo te corre por las venas, porque para mí, y sin ofender a nadie, fue y sigue siendo el mejor cuerpo del Ejército español.

A mí me dejó el Sáhara dentro, llevó 27 años sin pisar el Sáhara y parece que fue ayer. Tal es esa adicción, que trabajo para los saharahuis en la Asociación Cordobesa Amigos de los Niños Saharahuis, y para más adicción al Sáhara, al cabo de 27 años veo a mi teniente como el primer día y a casi toda la flor y nata de Tropas Nómadas; por eso me he afiliado a nuestra Hermandad, porque los nómadas estarán unidos siempre por el Sáhara inolvidable para todos, por haber pertenecido, como no me cansaré nunca de decirlo, al mejor cuerpo del Ejército español: la Agrupación de Tropas Nómadas del Sáhara.


Fue en esa Unidad donde he tenido amigos de verdad, tanto españoles como saharahuis españoles, porque para mí lo son, y si tuviese que hacer la "mili" de nuevo me iría voluntario con los ojos vendados, por su "oficialía" y su tropa, todos Nómadas del Sáhara, que Dios quiera sea para los saharahuis, entonces, y si Dios quiere tomaré el té en El Aaiún. Ese creo que es el deseo de todos los nómadas. La ATN se recordará siempre.

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