Antonio Rueda
Algo se muere en el alma, cuando un amigo se va!
En la tarde de ayer, me llegó la triste noticia de que mi compañero y amigo Jesús Reina nos había dejado.
Nos conocimos cuando apenas habíamos dejado atrás nuestra adolescencia e iniciábamos nuestra andadura por la vida militar. La amistad se fue incrementando con el paso del tiempo y perduró a lo largo de los años, siendo más intensa mientras compartíamos vivencias en la Hermandad de Tropas Nómadas del Sáhara.
A Tropas Nómadas me siguió, en cuanto se enteró de que en la Provincia sahariana me encontraba destinado, y allí continuó durante algún tiempo.
Siempre le recordaremos luciendo el "elzam" (turbante saharaui) representando a la Hermandad de Nómadas en los eventos en que ésta participaba.
Cuando la pena nos alcanza por el compañero perdido, confiamos en que el Señor Dios y Jefe nuestro recoja su alma en el cielo de los hombres buenos.
"La muerte no es el final"
Descansa en paz, querido amigo.
